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Receta de Schnitzel de Pollo Clásico

45 min 4 servings Medio
El schnitzel de pollo es un plato querido que combina la jugosa ternura del pollo con una corteza crujiente y dorada. Esta receta clásica es fácil de dominar y ofrece un crujido satisfactorio en cada bocado. Tradicionalmente, el schnitzel se sirve con una rodaja de limón, que añade un toque refrescante que complementa maravillosamente los sabores salados. La clave para un schnitzel exitoso reside en la preparación y la técnica de cocción. Al asegurarte de que el pollo esté bien aplastado y empanizado de manera uniforme, garantizas una fritura rápida y pareja. Esto no solo retiene los jugos, sino que también logra esa cobertura crujiente esencial que caracteriza al schnitzel.

Ingredientes

Porciones
4

Para el Pollo

Para el Empanizado

Para Freír

Instrucciones

1

Preparar el Pollo

Coloca las pechugas de pollo entre dos hojas de plástico y aplánalas uniformemente a 1/2 cm de grosor usando un mazo de cocina.

Consejo del chef: Aplanar asegura una cocción uniforme.

2

Preparar la Estación de Empanizado

Prepara tres platos poco profundos: uno con harina, otro con huevos batidos y otro con pan rallado.

Consejo del chef: Usa platos poco profundos para un empanizado fácil.

3

Empanizar el Pollo

Reboza cada pieza de pollo en harina, sacudiendo el exceso, luego sumérgela en huevos y finalmente cúbrela con pan rallado, presionando para que se adhiera.

Consejo del chef: Deja reposar el pollo empanizado 10 minutos para fijar la corteza.

4

Calentar la Sartén

En una sartén grande, calienta la mantequilla y el aceite a fuego medio hasta que brillen, alrededor de 175°C (350°F).

Consejo del chef: La combinación de mantequilla y aceite previene que se queme.

5

Freír el Schnitzel

Fríe cada schnitzel durante 3-4 minutos por lado hasta que estén dorados y crujientes. Asegúrate de que la temperatura interna alcance los 74°C (165°F).

Consejo del chef: Verifica la temperatura con un termómetro de cocina en la parte más gruesa.

6

Escurrir y Servir

Transfiere el schnitzel frito a un plato forrado con papel toalla para escurrir el exceso de aceite. Sirve inmediatamente con rodajas de limón.

Consejo del chef: Sirve caliente para máxima crujencia.

💡

Trucos y consejos

<ul><li>Aplana el pollo uniformemente para asegurar una cocción uniforme.</li><li>Usa una combinación de mantequilla y aceite para freír y evitar que se queme.</li><li>Deja reposar los schnitzels empanizados antes de freír para obtener una mejor corteza.</li><li>Sírvelo inmediatamente para una textura más crujiente.</li></ul>

Sugerencias para servir

Sirve tu schnitzel de pollo caliente y fresco, acompañado de una simple ensalada verde o un acompañamiento de tus verduras asadas favoritas. El contraste del schnitzel crujiente con una ensalada ligera y ácida hace una comida deliciosa. Si planeas hacer schnitzel con anticipación, considera freírlos hasta que estén casi listos y luego terminarlos en el horno a 180°C (350°F) por unos minutos antes de servir. Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador por hasta 2 días, recalentando en el horno para mantener la textura crujiente.
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