Tomates Confitados al Horno
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Tomates Confitados al Horno

130 min 6 servings Fácil
Los tomates confitados son un básico de la cocina francesa, celebrados por su sabor concentrado y versatilidad. Este método de asado lento permite que los azúcares naturales de los tomates se caramelicen, creando un sabor rico, dulce y ligeramente ácido que puede realzar cualquier plato. El proceso de hacer tomates confitados es sencillo pero gratificante. Al asarlos suavemente en el horno con aceite de oliva, ajo y hierbas, puedes transformar tomates simples en un ingrediente gourmet. Perfectos para ensaladas, pastas o incluso como guarnición independiente, estos tomates confitados son una forma deliciosa de disfrutar la esencia de los tomates maduros durante todo el año.

Instrucciones

1

Preparar los Tomates

Precalienta tu horno a 120°C (250°F). Lava y seca los tomates. Corta los tomates más grandes en mitades o cuartos, dependiendo del tamaño.

Consejo del chef: Usa un cuchillo afilado para cortes limpios.

2

Colocar los Tomates

Coloca los tomates en una sola capa en una bandeja grande para hornear. Asegúrate de que el lado cortado esté hacia arriba para un asado uniforme.

Consejo del chef: Deja espacio entre los tomates para la circulación del aire.

3

Agregar Condimentos

Rocía el aceite de oliva sobre los tomates. Agrega los dientes de ajo machacados y espolvorea con tomillo, sal y pimienta.

Consejo del chef: Revuelve suavemente para cubrir los tomates de manera uniforme.

4

Asar Lento

Coloca la bandeja en el horno y asa durante 2 horas, o hasta que los tomates estén arrugados y caramelizados pero aún jugosos.

Consejo del chef: Revisa ocasionalmente para asegurarte de que no se cocinen demasiado.

5

Enfriar y Almacenar

Retira del horno y deja enfriar. Transfiere los tomates enfriados a un recipiente hermético, cubriendo con el aceite de cocción.

Consejo del chef: Agrega más aceite de oliva si es necesario para sumergir completamente.

6

Sugerencias para Servir

Sirve inmediatamente o refrigera por hasta 2 semanas. Úsalos según desees en varios platos.

Consejo del chef: Disfruta con albahaca fresca o mozzarella para una combinación clásica.

💡

Trucos y consejos

  • Utiliza tomates maduros y firmes para obtener el mejor sabor y textura.
  • Asegúrate de que los tomates estén bien cubiertos con aceite para un asado uniforme.
  • Guarda los tomates confitados sobrantes en aceite de oliva para prolongar su vida útil.
  • Agrega hierbas al aceite para un toque aromático.

Preguntas frecuentes

¿Son tomates secos?

Los tomates confitados no son secos como los tomates deshidratados. Se asan lentamente para realzar la dulzura y el sabor.

¿Cómo hacer tomates confitados?

Para hacer tomates confitados, asa los tomates con aceite de oliva, ajo y hierbas a baja temperatura durante 2 horas.

¿Cuánto tiempo duran los tomates confitados?

Los tomates confitados se pueden almacenar en el refrigerador hasta por 2 semanas cuando están cubiertos con aceite.

¿Puedo usar diferentes hierbas?

Sí, puedes experimentar con diferentes hierbas como romero o albahaca para adaptarlas a tu preferencia de sabor.

¿Puedo congelar tomates confitados?

Sí, puedes congelarlos. Colócalos en un recipiente sellado y descongélalos según sea necesario para usarlos en recetas.

¿Cuál es el mejor tomate para confitar?

Usa tomates maduros y firmes como Roma o cherry para obtener los mejores resultados y sabor.

Sugerencias para servir

Los tomates confitados al horno se pueden servir tibios como guarnición o añadir a ensaladas y pastas para un estallido de sabor. Combínalos con pan crujiente y queso para un aperitivo simple. Para almacenar, coloca los tomates enfriados en un frasco y cúbrelos con aceite de oliva. Se conservarán en el refrigerador hasta por dos semanas. También puedes congelarlos para un almacenamiento más prolongado; solo descongélalos y úsalos según sea necesario.

Información nutricional por porción

140

Calorías

1g

Proteínas

12g

Grasas

8g

Carbohidratos